La primera vez que asumí el rol de profesora

No ha sido nada fácil hasta aquí.
Pasar de una carrera donde la lectura y la escritura es mínima y ni siquiera te exigen una estructura, a esta, donde tienes que leer 100 páginas aproximadamente cada semana y escribir ensayos e investigaciones, no es fácil.
Hice un gran esfuerzo por planificar una unidad de primero medio desde cero. Agreguémosle a eso que mis intenciones son salir de la clase tradicional donde dibujan con lápiz mina y pintan con tempera, todo dentro de una hoja de block pequeñísima.
No.
Yo quería algo más que eso. Y si bien partí el tema de la Contaminación con ellos de forma expositiva, no quiere decir que por eso haya sido una clase tediosa.
Los chiquillos supieron atender súper bien los tiempos, varios de los que no suelen comentar cosas con la clase alzaron la voz para dar sus opiniones, creencias, etc. En palabra simples, la clase se dio tal como lo había planificado en tiempos y actividades.
Lo único que no pude controlar bien fue el silencio en la sala. Vale, las clases de artes te dan más libertad, no lo niego, pero son muy pocas aquellas clases de artes que son expositivas. Por tanto, creo que el esfuerzo es súper pequeño comparado con las garantías el resto del tiempo que se trabaja en taller (en cosas manuales). Y no supe manejarlo. Las otras clases que observé a este curso con la profesora guía impartiendo la unidad, también había sido un conflicto el manejo del silencio, pero daba igual si trabajaban. Ahora era distinto, la exposición exige respeto.
Pero bueno, les comentaré que fue lo que pasó, y así ustedes también se hacen una idea.
Partí pidiéndoles a todos que sacaran una hoja y escribieran en ella todo lo que se les viniera a la mente respecto a la palabra contaminación. Proyecté en la pizarra algunas preguntas para orientar la escritura de aquellos que no supieran por dónde empezar. Pero era una escritura libre, sin formato, sin exigencias de por medio más que las indicadas al inicio. Les pedí esto para establecer un diagnóstico de los conocimientos que portan cada uno, de sus pensamientos.
Me sorprendió mucho que algunos se atrevieran a no contestar las preguntas, sino escribir lo que les naciera. Me impresionó que sólo uno respondiera en formato “lluvia de ideas”. Me marcó aquellos que mencionaban formas poco habituales de contaminación, o los que ofrecían respuestas paliativas a este problema de origen humano. Hubo alguien a quien no le entendí la letra. Hubo otro que no me entregó la hoja. Hubo varios que prefirieron quedarse en la comodidad de sus asientos sin escribir por no tener lápiz, y esperaron que yo pasara preguntándoles cómo les iba para recién decirme que no podían escribir porque no traían lápiz. Le pedí a una chica que fue la primera en terminar que por favor recogiese el trabajo de los demás compañeros a medida que fuesen terminando.
En cuanto tuve las hojas en mi mano, les pedí que comentara algunas cosas de las que habían escrito, y así, entre todos, ir generando una definición de lo que es la contaminación.
Luego de ello, empecé a proyectar una presentación que preparé anteriormente, en donde aparecían tipos de contaminación (agua, aire, tierra; de origen domiciliario o industrial; acústica, visual, lumínica) y tipos de contaminantes (según su estado de la materia, según su degradación). En esta parte, el chico que no escribió nada hizo aportes: comentaba sus experiencias pasadas, cosas que había visto, etc. Me dio mucho gusto verlo hablar tan decididamente. Creo que nunca lo había visto así.
Después les pedí que viéramos un video de 31 minutos. Fue el único momento de toda la clase donde hubo absoluto silencio y concentración. Sus caritas mirando la pantalla eran radicalmente diferentes a las caras que yo tenía mirándome minutos antes.
-         ¿Qué les pareció el video? ¿Hay algo que les llamó la atención?
-         Nunca había visto 31 minutos (me responde una alumna).
Quedé pal gato. En mi mente yo pensaba “DE VERDAD?!”.
-         La metáfora con el globo que se va inflando! (me dice otra).
Vale, este comentario sí que lo anoto en la pizarra.
-         El video es un aviso (me dice un chiquillo desde el fondo).
Buena, se nota que captó la idea.

Me quedan 5 minutos.
Aprovecho rápidamente de mostrar qué haremos las clases siguientes. Pregunto si acaso hay dudas de lo que les acabo de mostrar, de la forma en como los voy a evaluar, etc. Todos callados.
Toca el timbre y salen a recreo.

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